| Agustín Marco :: 07/05/2008 :: 08:00 h. La crisis crediticia puede tener otra víctima a la vuelta de la esquina. Caja Navarra, que en septiembre del pasado año anunció la salida a bolsa de su holding de participaciones industriales para el primer semestre del año, va a tener que replantearse el calendario inicial. Fuentes financieras consideran que la colocación de hasta el 40% de esta sociedad de cartera es inviable por el rechazo de los inversores.
La entidad financiera ha dialogado en las últimas semanas con Citigroup, el banco encargado de la operación, sobre la posibilidad o no de seguir adelante con la transacción. La conclusión que le ha trasmitido el banco estadounidense es que la situación de los mercados hace muy complicado llevar a buen puerto la Oferta Pública de Venta (OPV) y de Suscripción (OPS) tal y como estaba previsto.
Los factores que aconsejan a Caja Navarra no arriesgarse son múltiples. En primer lugar, que los holding cotizan en estos momentos con unos descuentos sobre el valor neto de sus activos de entre el 30% y el 40%, muy por encima de la media habitual del 20% que se le aplica a este tipo de compañías. Por tanto, para sacar a bolsa la sociedad de cartera sería necesario ofrecer un descuento muy agresivo que supondría malvender las acciones.
En segundo lugar, el fracaso de la colocación del 30% de Itinere es una muestra fehaciente de que el momento no puede ser peor. Los inversores extranjeros no quieren saber nada de poner dinero en compañías españolas sea cual sea el precio porque se trata de una desconfianza general y del cierre de las gestoras internacionales a la mayoría de las empresas nacionales.
Pero es que, además, en Citigroup se temen que, pese a tratarse de una operación relativamente pequeña, de unos 400 millones de euros, pueden ser incapaces de vender las acciones de Caja Navarra. Fuentes próximas a la operación resumen que, si siete bancos coordinadores de primera fila –UBS, Merrill Lynch, JP Morgan, Caja Madrid, La Caixa, Santander y el propio Citi- han sido incapaces de colocar el 30% de Itinere, parece más que complicado poder llevar a cabo la salida a bolsa de un holding desconocido.
Por si fuera poco, la calida de las participadas de Caja Navarra también se pone en entredicho por la relación de algunas de sus compañías con el ciclo económico y, en especial, con el constructor. La entidad financiera española tiene en cartera empresas como Isolux, Uralita y GAM, cuya valoración desde que se anunció la salida a bolsa ha caído de forma significativa.
Buena prueba de todo esto es el comportamiento de los holdings comparables al de Caja Navarra, como son Corporación Financiera Alba, Dinamia y Criteria. Los tres acumulan fuertes descensos en bolsa en los últimos doce meses, con recortes que oscilan entre el 15% y el 21%, pese a que las dos primeras se han recuperado con fuerza entre marzo y abril.
CAN había valorado su sociedad de cartera en 1.200 millones de euros, pero esta tasación, a tenor de la evolución de sus comparables se habría reducido entre un 20% y un 30% al menos. Entre sus participadas están Isolux (12,11%), Guascor (12,16%), Autovía del Camino (48%), Kider (47,42%), Ikusi (33%), Aguacanal (35%) o Acciona Solar (25%). De las que ya están en bolsa está presente en GAM (5,55%), Uralita (5%), Mecalux (7,22%), Tubacex (5%); Barón de Ley (9,63%), IMS (5,01%).
Caja Navarra, que aseguraba tener unas plusvalías de 800 millones, preveía que la colocación tuviera un tramo minorista y otro institucional, este último destinado tanto a inversores nacionales como internacionales. La corporación empresarial que saldría a bolsa incluirá la mayor parte de las empresas participadas y algunas sociedades del perímetro de Caja Navarra, excluyendo las sociedades instrumentales y las de menor capitalización.
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