| Agustín Marco :: 07/05/2008 :: 07:59 h. Iberdrola presentará una oferta no vinculante por British Energy (BE) a un precio que será sensiblemente inferior al que cotiza la compañía británica. En cualquier caso, la posible adquisición del grupo público obligaría a la empresa española a alterar de forma brusca su Plan Estratégico 2008-2010, que tan sólo contempla 6.400 millones de inversión en compras. Por ello, Iberdrola busca un socio para esta operación, que podría ser RWE, o podría renunciar a la compra de Energy East.
El grupo que preside Ignacio Sánchez Galán presentará sin ninguna duda su propuesta para hacerse con el 35% de British Energy que está en manos del estado inglés y cuya adjudicación le obligaría a lanzar una OPA por el 65% restante. En total, y teniendo en cuenta los actuales precios de mercado, Iberdrola tendría que desembolsar unos 7.344 millones de libras, unos 9.325 millones de euros.
No obstante, la primera oferta que pondrá sobre la mesa la compañía con sede en Bilbao será, según fuentes financieras, inferior a los 711 peniques a los que cotiza ahora British Energy en la Bolsa de Londres. Desde Iberdrola, que ha declinado hacer ningún comentario sobre esta operación, se considera que el grupo de energía nuclear está sobrevalorado –la cotización se ha disparado un 32% desde el 1 de enero- por los continuos rumores sobre las propuestas de RWE y EDP.
Varios medios británicos publicaron hace semanas que la empresa alemana y la francesa estarían dispuestas a ofrecer entre 10.000 y 12.000 millones de euros. Sin embargo, la dificultad de conseguir liquidez en los mercados para financiar una operación de este tamaño ha rebajado las expectativas de precio para el Estado británico. De hecho, la acción de British Energy ha caído cerca de un 10% en la última semana.
Fuentes próximas a la operación añaden que la oferta no vinculante de Iberdrola estará más cerca de los 7.500 millones de euros que de los 9.300 millones que capitaliza en la actualidad. El objetivo es pasar el primer corte para después negociar una operación amistosa en la que si que podría pagar una prima adicional.
En cualquier caso, sean 7.500 ó 9.300 millones, si Iberdrola puja por British Energy tendrá que revisar su Plan Estratégico, aprobado hace tan sólo siete meses. Dicho plan incluye unas inversiones de 24.000 millones de euros, de los cuales 17.800 se destinarían a crecimiento orgánico y 6.500 a cerrar la adquisición de Energy East. Por tanto, la compra de la británica le obligaría a pedir dinero adicional, ya sea a través de un financiación bancaria o ampliación de capital.
Fuentes próximas a Iberdrola admiten esta situación, pero matizan que hay otras opciones para no incumplir el Plan Estratégico. La principal opción es que la compañía española se asocie en un consorcio que le permitiría reducir su desembolso. Fuentes financieras apuntan que este socio podría ser RWE.
Por otra parte, otras fuentes del mercado apuntan que Iberdrola podría renuncia a tomar el control de la estadounidense Energy East, lo que liberaría 6.500 millones para financiar la transacción de British Energy. Iberdrola se ha encontrado con más problemas de los que esperaba para cerrar esta operación, a la que los técnicos del Estado de Nueva York han puesto unas condiciones que no gustan a Sánchez Galán.
“Entre comprar Energy East y British Energy no hay color”, explican desde un banco de inversión que sigue de cerca la compraventa. “British, además de ser una compañía con activos regulados con alta rentabilidad, es más grande lo que blindaría todavía más a Iberdrola respeto a los intentos de echarle el lazo por parte de Gas Natural y Repsol”, añade.
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