| Concha Rubio :: 04/04/2008 :: 07:59 h. TelePizza, la cadena de pizzería que preside Pedro Ballvé, ha decido tomar más músculo y comprar una veintena de sus franquicias a Javier Merino, marido de Mar Flores, que las explotaba dentro del grupo de hostelería que controla, Dibocca. La transacción le permitirá a TelePizza aumentar su cifra de negocios, ya que mientras opera bajo franquicia sólo ingresa por las compras de productos y los royalties que le pagan sus franquiciados.
El grupo de restauración Dibocca cuenta con una decena de restaurantes, especializados en comida italiana, que gestiona bajo esta misma marca, además de La Sal y el conocido restaurante Fortuny de Madrid, famoso por los numerosos eventos que realiza. Dibocca también cuenta con varias unidades, también en régimen de franquicia, de la cadena guatemalteca Pollo Campero, con la que TelePizza alcanzó un acuerdo para desarrollar en el mercado español, pero de momento no ha tenido una fuerte expansión.
En TelePizza, que confirmaron la operación de compra a Dibocca de esta veintena de restaurantes, no han querido pronunciarse sobre si esta adquisición de franquicias a Dibocca forma parte de un plan más amplio de recompra más generalizada de establecimientos de la cadena operados por terceros. Con esta trasnsacción, TelePizza suma más restaurantes propios en Cantabria, donde están radicados la mayoría de los establecimientos adquiridos a la empresa de Javier Merino.
La cadena que dirige Pedro Ballvé podría haber optado por la fórmula que en su día aplicó Inditex de recomprar a sus socios en otros países sus participaciones para tomar más músculo y empezar a crecer de una forma más rápida. A cambio logra hacerse con la totalidad de los ingresos que se generan en las tiendas, puesto que los franquiciados sólo aportan a la matriz los pagos por la compra de los productos y los royalties exigidos por publicidad.
Ballvé, que junto a la firma de capital riesgo Permira lanzaron una OPA sobre la propia TelePizza, dejando en el aire las aspiraciones de sumar de su competidora el Grupo Zena, en manos de CVC, podrían haber apretado el acelerador para dotarse de más unidades de restauración propia a la cadena, que en los últimos años ha ensayado diversos formatos que no han encajado.
Según los datos que ofreció José Carlos Olcese en un encuentro en el IESE sobre la cadena de la que es consejero delegado, las ventas de TelePizza el pasado año habían alcanzado los 503 millones de euros, lo que supondría un crecimiento del 7% respecto de lo logrado un año antes. Olcese indicó en estas jornadas que el objetivo para este año es crecer a ritmos del 9%, hasta los 550 millones. TelePizza cuenta con un millar de locales, de los que 650 se encuentran en el mercado español.
El fast-food, más lento
El negocio del fast-food se ha resentido en el último año con una reducción de su ritmo de crecimiento. En concreto el mercado de comida rápida y a domicilio alcanzó los 2.410 millones de euros en 2007, un 7,6% más de lo alcanzado un año antes, pero por debajo del 9,3% de crecimiento registrado en 2006. Un año marcado por una reducción en el número de aperturas.
El mercado del comida rápida en España sigue altamente concentrado donde las diez primeras empresas del sector realizan el 80,4% de la facturación y las cinco primeras suman el 68,3% de las ventas del sector, según datos de la consultora DBK.
El servicio delivery o entrega a domicilio registró una moderada aceleración del crecimiento de las ventas, hasta 345 millones de euros, con un incremento del 6,2% en 2007, frente al 4,8% contabilizado en 2006. Esta evolución reflejó la recuperación del crecimiento del mercado de pizzerías. En este mercado lidera TelePizza, que ha tomado cierta iniciativa con la apertura de nuevos formatos en cines y en centros comerciales.
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