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Carrefour culmina este mes el cierre de su división inmobiliaria y recoloca a su plantilla

Concha Rubio :: 20/02/2008 :: 07:56 h.

La dirección de Carrefour en España prevé dar por finalizada este final de mes el cierre de su división inmobiliaria con la recolocación de la plantilla, una veintena de trabajadores. El cierre de sus inmobiliarias, como adelantó Bolsacinco, se ha producido ante el parón de las ventas, la división no había logrado materializar operaciones desde el pasado verano.

El freno y marcha atrás de Carrefour es una más de la sucesión de alarmas que llegan del sector. La última la ofrecen algunos expertos que estiman que la crisis inmobiliaria durará tres años. Mientras, al igual que Carrefour, grandes operadores del mercado como Tecnocasa ya han echado el cierre al 36% de su red. Y en Metrovacesa avisan de algo que hasta la fecha no se producía: la ruptura de precontratos.

La entrada de Carrefour en el negocio inmobiliario se produjo en 2003 -aliado a la inmobiliaria Roan-, dos años después de que El Corte Inglés hiciera su incursión en el sector de la mano de Ferrovial. La red comercial de la compañía estaba formada por diez oficinas situadas en la misma línea de caja del hipermercado.

En este mes de febrero la gran superficie ha procedido al cierre de las oficinas abiertas en los centros comerciales de Alcobendas, Fuenlabrada y Getafe en Madrid; en El Saler y Gran Turia (Valencia); Zaraiche (Murcia); Augusta (Zaragoza); Badalona (Barcelona); Almería y Los Patios (Málaga). La empresa de distribución aprovechará el espacio disponible que dejan libre las oficinas para dárselo a otras propuestas comerciales del híper.

Carrefour operaba como un mero intermediario entre el comprador y la inmobiliaria, cobrando una comisión –entre el 1% y 2%- por cada uno de los pisos vendidos, según fuentes comerciales. Pero nunca entró a comercializar promociones propias. Entre las inmobiliarias con las que trabajaba muy estrechamente figura Llanera. De hecho su situación actual de suspensión de pagos le habría afectado, en algunos casos con devoluciones de señales.

Pero además de Llanera, Carrefour Inmobiliaria operaba con Metrovacesa, Premier, Lar y Lubasa. No valían para nada ganchos comerciales como en la promoción comercializada de Metrovacesa en Roquetas de Mar (Almería), donde se ofrecía una promoción cruzada de un cheque regalo por valor de mil euros para comprar en Carrefour al escriturar las viviendas.

Pero las ofertas ya no son suficientes para atraer a un cliente que huye del mercado inmobiliario tanto por las fuertes subidas de precios de los últimos años como por el endurecimiento de las condiciones de las hipotecas. Además, a la contra juegan también unas perspectivas cada vez más reales de una fuerte caída de los precios de la vivienda, que hacen que los compradores pospongan su decisión de compra.

Las voces de alarma han sonado también entre los mejores y más experimentados del sector. El consejero delegado de Metrovacesa, Jesús García de Ponga, anunció hace unas semanas en la presentación de resultados que se estaba produciendo en el mercado la ruptura de los preacuerdos de compra. El cliente prefiere perder la señal a seguir hasta la escritura del piso.

La división inmobiliaria de Carrefour estaba comercializando hasta la fecha viviendas en Andalucía, Aragón , Castilla La Mancha, Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Galicia y en Murcia. Además ofrecía la posibilidad de gestionar préstamos para la reforma de la vivienda. La compañía Carrefour había dado órdenes en enero a sus comerciales para que no realizar ninguna transacción con el objetivo de proceder al cierre ordenado. La decisión pone negro sobre blanco la profunda ralentización que vive el sector y que antes pasó factura a la red inmobiliaria de Don Piso, una de la primera en anunciar el cierre de 26 delegaciones, como después ocurrió con Fincas Corral.

El ejemplo más reciente de que el negocio ya no es lo que era es el de Tecnocasa. La mayor red de franquicias del mercado inmobiliario ha echado el cierre al 36,7% de su red, lo que supone 387 oficinas de venta menos. El negocio se le ha desplomado, el beneficio de la compañía ha caído un 40,9% hasta situarse en los 8,8 millones de euros durante 2007. La facturación del grupo ha bajado hasta los 51 millones de euros, lo que representa un descenso del 8,93%.

¿Cuántos más crees que caerán en esta rueda?