| D.M/A.M :: 05/12/2007 :: 12:24 h.
Rovi necesita su propia medicina. El laboratorio farmaceútico, cuyo principal fármaco es el anticoagulante HBPM (Bemiparina), sufre un atasco en bolsa en su estreno. Cotiza en los mismos precios a los que ha sido vendida a inversores institucionales (9,60 euros). Se suma así a la cuestionable moda de las últimas salida a bolsa (Renta 4, Codere, Fluidra...), que se han abonado a los estrenos con paupérrimas rentabilidades.
El apagado debut en bolsa de Rovi es también acompañado por un escaso volumen de negocio, que ronda los 2,4 millones de acciones o 23 millones de euros. Su subasta fue una de las más aburridas de los últimos tiempos, ya que estuvo casi todo el tiempo entre 9,40 y 9,60 euros. Finalmente el precio de apertura fue éste último, que coincide con el valor de colocación en la OPV, mediente la que la familia López-Belmonte se embolsará cerca de 190 millones de euros con la venta de un 40% de la empresa.
En los primeros minutos de negocio, el valor se ha debilitado, hasta marcar un mínimo de 9,5 euros. Su capitalización es de 478 millones, prácticamente la misma con la que salió al parqué, y se coloca en los niveles de Renta Corporación. La salida a bolsa ha estado dirigida por Morgan Stanley y UBS.
El principal comprador de acciones esta mañana está siendo precisamente UBS, coordinadora de la colocación en bolsa de Rovi. El banco suizo ha intermediado ya la compra de cerca de 1,25 millones de acciones, un 52% de todas las que se han cruzado. Banesto Madrid es el mayor vendedor con un millón de títulos, un 42%
Este debut se produce incluso a pesar de que la empresa y los bancos decidieron colocar el precio final en 9,6 euros, que estaba en la parte baja de la banda orientativa que iba de 9,20 a 10,6 euros.
Declaraciones
En una declaración institucional, el presidente de Rovi, Juan López-Belmonte, ha asegurado que su compañía tiene “ideas, proyectos y talento para crecer en el futuro" en el momento en que el grupo farmacéutico se estrenaba en bolsa. Su aseveración la hacia de espaldas al panel instalado en la Bolsa de Madrid y sin ver que su acción iniciaba su andadura bursátil por debajo del precio de la OPV.
La empresa, que ayer sufrió la pérdida de uno de sus directores por fallecimiento, considera una vez visto el descenso inicial, considera que “Rovi es un valor seguro, de refugio y que subirá", pese a admitir que el momento para salta al parqué no es el más adecuado. El principal accionista de la compañía, conocido por sus antiguos supositorios, ha insistido en que invertir en farmacéuticas es una opción segura, "porque no conozco ninguna que haya suspendido pagos".
Menos optimista se han mostrado algunas de las entidades financieras que han participado en la colocación de hasta el 40% del capital, que consideran que en el entorno actual, la salida a bolsa de Rovi es un éxito en sí misma si se tiene en cuenta el gran número de colocaciones que se han suspendido. No obstante, han admitido que la demanda era discreta por la aversión de los grandes fondos a entrar en compañías de pequeño y mediano tamaño como Rovi.
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