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Hilando fino
El cuento chino de los green shoes, por Agustín Marco
  
Hoy, el green shoe no es más que una fórmula para alterar de forma artificial el valor de una compañía

Agustin Marco :: 04/12/2007 :: 07:55 h.

Las salidas a bolsa han dejado de ser una buena oportunidad para los ahorradores menos profesionales de participar en una operación en la que no sólo ganan los de siempre. Lo de acudir a una Oferta Pública de Venta (OPV) o Suscripción (OPS) ha dejado de ser sinónimo de revalorización por la avaricia de empresas y bancos de inversión, que se han olvidado de algunas buenas costumbres.

Lo de ofrecer un descuento de entre el 10 y el 20%, como se hacía hasta no hace mucho, ha pasado a mejor vida pese a que los comparables evidencian que le perverso juego de multiplicar las valoraciones por arte de magia sólo beneficia a dos –la empresa y sus bancos coordinadores- y perjudica a muchos, los ahorradores que confían su dinero en un proyecto.

En nombre de la avidez, los bancos de inversión han dado un paso más con resultados iguales: más dinero para ellos y las compañías que los han contratado y más penurias para los inversores. Así ha ocurrido en las tres de las cuatro últimas ofertas de compra con el ejercicio de la famosa opción de compra o green shoe, una herramienta que antaño se utilizaba para satisfacer la sobredemanda de los ahorradores cuando la oferta había ido bien y que hoy no es más que una fórmula para alterar de forma artificial el valor.

Para los menos avezados en la materia, les diré que los green shoe sólo se solían ejecutar cuando la acción de la empresa que se estrenaba en bolsa subía con fuerza, ya que el precio de ejercicio era el mismo de colocación y, por lo tanto, siempre había invasores dispuestos a comprar más barato algo que, tras la subida, valía más en bolsa. Al contrario, cuando iba mal, nadie quería pagar duros por un valor que en mercado se podía adquirir a cuatro pesetas o menos.

El segundo caso es el que se ha dado en las recientes OPVs de Criteria, Codere y Fluidra, cuyas acciones estaban por debajo del precio de la colocación al cumplirse el mes de plazo del ejercicio de la opción de compra. A sus bancos colocadores y a las empresas les dio igual. En un par de sesiones intervinieron lo suficiente para mantener el valor cerca del precio de venta y ejercitar parcial o totalmente el green shoe para beneficio de La Caixa, que se embolsó 396 millones más, de Codere, que ganó 9,5 millones más y de Fluidra, cuyos accionistas han ingresado 12,09 millones.

Sus respectivos bancos directores –UBS, Morgan Stanley, Credit Suisse, Santander, Citigroup y Sabadell- se llevaron sus comisiones pertinentes, mientras las acciones, tras los citados ejercicios, se venían abajo al día siguiente sin remisión (Codere y Fluidra pierden cerca de un 10% respecto a su salida a bolsa). Como parece que la codicia costará frenarla, sería bueno que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) vigilara determinadas operaciones que suenan a raras y que causan agujeros considerables.

El foro de OPV más seguido del mercado


Nota de Bolsacinco: El autor de este artículo declara no poseer acciones de ninguna de las empresas que se mencionan en esta información. Código Deontológico de Bolsacinco