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| | | | | Hilando Fino Las OPV muestran que no es oro todo lo que reluce, por Agustín Marco | | |
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| | | | | | | Resulta llamativo ver cómo las empresas españolas son incapaces de vender sus acciones a los inversores extranjeros y cómo se ven obligados a suspender la oferta de acciones | | |
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24/10/2007 :: 07:44 h. El mercado está raro y este pobre axioma lo admiten hasta los bolseros que más tiempo llevan en el parqué. Resulta llamativo ver al Ibex 35 cerca del nivel más alto de su historia, en una demostración constante de fortaleza, tras haber recuperado los 2.000 puntos que se comió la crisis financiera y, por el contrario, observar cómo las empresas españolas son incapaces de vender sus acciones a unos inversores extranjeros que han puesto en cuarentena el modelo económico de Zapatero.
Intentar financiarse en el exterior siendo español y teniendo algo que ver con el ciclo económico es la antesala del fracaso. Que se lo digan a Ferrovial que es incapaz de poner en marcha la mayor emisión de bonos convertibles de la historia española o algunas cajas que han visto como se les han cerrado las puertas para sacar de su balance su obesa cartera de créditos.
La última que ha probado que lo que muestra el Ibex 35 y lo que piensan los inversores sobre nuestro mercado es incongruente ha sido High Tech. La cadena hotelera ha tenido que suspender su salida a bolsa porque el precio que le ofrecían los institucionales extranjeros por sus acciones distaba mucho de lo que su banco coordinador –Credit Suisse- le había dicho que podía obtener un par de meses antes.
Dinamia y N+1, dueños del 60% de la empresa, no han conseguido transmitir que el grupo no es propietario de inmuebles –los alquila- y que la ralentización de la economía el próximo año no afectará sus cuentas. Conclusión: como no han querido rebajar el precio de venta, han optado por suspender la oferta de acciones. Algo parecido a lo que le ocurrió a Criteria, el holding de La Caixa, que también tuvo que morder el polvo, aunque las comparaciones –por la enorme diferencia de tamaño- son odiosas. Lo de Codere tampoco ha sido para tirar cohetes.
Se trata de un mensaje más que claro a las OPV que vienen en camino, como son las de Fluidra, Renta4, Tremón, Eolia e Iberdrola Renovables. Quizás la primera, un líder mundial en su sector de fabricación de piscinas -que ya rebajó su valoración antes de ponerse a pedir dinero a los inversores-, y la última -la mayor compañía de energías limpias del mundo- puedan salir adelante hasta con éxito.
Pero las otras tendrán que ir con cuidado porque los inversores se han vuelto muy exigentes y muy selectivos y ni Renta4 es el mayor broker de España ni Tremón el mejor producto para atraer a los ahorradores. Se habla de que la inmobiliaria está buscando bancos a la desesperada para que le ayuden a salir a bolsa tras el aplazamiento previo al verano. Mal indicio para una operación imposible. Se vaticinan nuevos retrasos.
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