| Mariela Béjar :: 02/10/2007 :: 07:16 h. Moody’s confía en la capacidad de las entidades financieras españolas para hacer frente al deterioro del sector inmobiliario, aunque reconoce que de agravarse las condiciones, algunas instituciones podrían sufrir un mayor impacto y por ende una revisión de su calificación. Entre ellas se encuentran Caja Ávila, Caja de la Rioja, Caja Cantabria, Caja Segovia y Caja Rural de Granada.
En un informe titulado “Los bancos españoles y el sector inmobiliario”, Moody’s asegura que “la banca española está bien posicionada para hacer frente o resistir a un aterrizaje suave del sector construcción e inmobiliario a pesar de la alta exposición que han registrado en estos sectores en los últimos años”. No obstante, en el caso de que la corrección en dichos sectores sea mucho mayor –admite- las instituciones que combinen una exposición alta en el sector inmobiliario con una estructura financiera modesta podrían estar en una situación delicada.
María Cabanyes, vicepresidenta senior de Moody’s en Madrid, explica al respecto que en el escenario de un agravamiento abrupto de las condiciones en el sector inmobiliario (escenario que sin embargo no contempla la institución que se apoya en el crecimiento de la economía española) han identificado cinco instituciones que podrían ser las primeras candidatas a una revisión: “El perfil de estas instituciones es el de las cajas de ahorro regionales o locales que han experimentado un crecimiento por encima de la media en préstamos en el sector inmobiliario en los últimos años, por lo que registran una exposición mucho mayor de su capital”, explica la experta.
De esta manera, según el ranking enviado por la entidad, de las 36 instituciones financieras españolas entre bancos y cajas que se incluyen en el análisis, las que registran los ratings más bajos en fuerza financiera son las cajas de Ahorros de Ávila, de La Rioja, de Santander y Cantabria, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia y Caja Rural de Granada, cuya calificación se sitúa en C-. En el caso de los bancos, los que llaman la atención por la baja nota que recibe su fuerza financiera son Banca March, Banco de Valencia y Banco Guipuzcoano. En estos casos, la calificación es de C.
Hay que destacar que en este informe la agencia destaca que debido a la carencia de datos confiables, pueden estar subestimando la exposición de los bancos. Asimismo admiten que tampoco han considerado que un agravamiento de la situación del sector contamine a otros segmentos relacionados con el mercado de hipotecas residenciales. Finalmente señalan que este análisis está enfocado exclusivamente al impacto potencial en la calidad de los activos, no así al impacto que puede suponer sobre los márgenes de las entidades.
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