| Concha Rubio :: 12/04/2007 :: 08:18 h. La administración concursal ha revelado las cláusulas que permitían a Afinsa controlar la edición del catálogo americano Brokman que la compañía había comprado en secreto y al que se refería la Fiscalía Anticorrución en un informe que avanzó Bolsacinco.
Afinsa compró en secreto el catálogo estadounidense de sellos Brookman por 650.000 dólares con el objetivo de fijar los precios, algo clave para su subsistencia ya que como figura en un acta de su consejo “Si dejamos poner los precios a un tercero estamos realmente en sus manos, lo que no puede ser admisible dada la naturaleza de nuestro negocio”, según figura en el citado informe de la fiscalía.
Ahora la administración concursal revela las principales cláusulas del contrato de compra suscrito el 16 de junio de 2003. Afinsa acordó la compra la editora del catálogo, Barret & Wothen, que además tiene “una licencia con el catálogo Scott para usar su sistema de codificación y referencia”, que es de hecho el catálogo filatélico más importante de Estados Unidos.
En esas cláusulas además del precio se fijaba el derecho de Afinsa de “efectuar la revisión y control final del contenido y formato” de cada edición del catálogo mientas el contrato de compra estuviera en vigor. Se estipuló también que hasta el pago total del importe acordado –se desembolsaban 65.000 dólares al año- Afinsa no participaría en los beneficios de esta sociedad.
Afinsa pagó por los tres primeros plazos en tres años un total de 195.000 euros. La intervención del 9 de mayo de 2006 y la entrada de la compañía en el proceso de concurso de acreedores, impidió el pago de la que hubiera sido su cuarta anualidad en 2006. La cláusula octava del contrato recogía que en caso de incumplimiento de pago, tras la notificación del requerimiento de pago se debería abonar el importe total del contrato. La administración concursal ha indicado que la editora del catálogo ha comunicado que da por terminada la relación contractual, por lo que se provisionará el importe recogido.
La compra del catálogo que reveló la fiscalía y que ahora la administración concursal refleja en su informe, deja en evidencia aún más lo que Afinsa intentó ocultar. Le preocupaba que el mercado llegara a conocer que el catálogo Brookman le pertenecía. Así se pone de manifiesto en el correo electrónico -intervenido en Paseo de la Castellana, 50-, en el que Carlos de Figueiredo dice a Greg Manning (presidente por entonces de Escala, la filial estadounidense) “que le mande 500 ejemplares del catálogo pero que, como ya está advertido, el nombre de Afinsa no puede aparecer.
Según la documentación incautada, en Afinsa n>no sólo controlaban el catálogo americano Brookman, sino que también se deduce la existencia de acuerdos con otros como Hellas, Unifficato, un preacuerdo con Mitchel e intentos de control indirecto de precios en Yvert. Otros como el Domfil ya era suyo.
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