| Concha Rubio :: 12/04/2007 :: 08:11 h.
Los clientes de Afinsa recuperarán como mucho el 10% de su inversión en sellos, según el informe de la administración concursal al que ha tenido acceso Bolsacinco, que valora los sellos en 248 millones de euros, frente a los 2.403 millones que pagaron. Eso si se vendieran uno a uno los 150 millones de sellos, ya que si liquidan en subasta sólo cobrarían el 0,9% y el 2,7% si se vende a mayoristas. El agujero de Afinsa asciende a 1.823 millones de euros.
El desfase patrimonial de Afinsa es de 1.823 millones al contar con un activo de 613 millones frente a un pasivo de 2.437 millones, según figura en el informe de los administradores concursales. Los 150 millones de sellos que vendió Afinsa a sus clientes sólo permitirían como mucho para pagar en el mejor de los casos el 10,3% de los 2.403 millones que invirtieron, ya que se valoran en 248 millones. De forma que un cliente medio –hay 180.000- que hubiera invertido en un contrato filatélico con pacto de recompra unos 6.000 euros, recibiría como mucho por la venta de esa filatelia unos 600 euros.
Pero este sería el precio minorista. Es decir, si se vendieran uno a uno los 150 millones de sellos, algo inviable según los expertos consultados por este medio. Y hasta los propios peritos no se atreven a dar una estimación del tiempo en años que llevaría realizar esta auténtica proeza. Sobre todo cuando de algunos de estos sellos hay unas existencias que superan en más de diez veces la demanda existente. Junto a esta valoración, la patronal filatélica Anfil y los peritos estadísticos contratados para la valoración han dado otros dos precios, uno de liquidación y otro de mayorista que dejarán helados a los inversores. Sobre todo porque en el primero de los casos supone que los clientes sólo recuperarían el 0,94% de lo invertido y en el segundo el 2,72%.
El precio de liquidación -que sería el que correspondería a una subasta internacional de liquidación y realizada en un lapso de tiempo muy breve-, valora la filatelia entre 21,9 y 24,3 millones de euros. Esta opción es la más rápida de las tres, pero tan sólo permitiría devolver un 0,9% de lo invertido. El tercer precio es el de mayorista -que sería la venta por parte de un grupo de profesionales a otros colegas del sector filatélico-, que supondría un plazo de tiempo entre cinco y diez años. Por esta vía se estima que se conseguiría con los sellos entre 63,9 y 69,4 millones. Lo que daría para pagar el 2,7% de lo que los clientes invirtieron en sellos.
Incluso la cifra de venta minorista, la más alta de todas con diferencia, está años luz de la valoración que de la misma tenía Afinsa de 2.138 millones. De forma que el activo de Afinsa, donde se incluyen sellos, numismática, arte, diamantes, inmuebles y participaciones- sólo da para cubrir el 25,17% del pasivo es decir de las deudas contraídas con los clientes –eso si los sellos se pudieran vender en el mercado minorista-. De esta forma, de media cada cliente cobraría unos 3.400 euros.
La administración concursal indica en su informe que el negocio que subyace bajo la estructura formal de los contratos de Afinsa, se “asemeja a las operaciones de captación de fondos reembolsables al público, que son propias de las entidades financieras”. La misma tesis que sostiene la Agencia Tributaria y la misma conclusión a la que llegaron los abogados Clifford Chance y la consultora Ernst & Young en los informes que les encargó Forum –también en concurso de acreedores y con sus directivos imputados- en los que argumentaban que la empresa operaba ilícitamente como banco.
Los administradores concursales indican que los contratos filatélicos de Afinsa, que supone la entrega de dinero para su devolución en un plazo determinado con una remuneración final o periódica, es muy similar a una imposición o depósito a plazo fijo.
Además incorporan el documento que anticipó Bolsacinco donde ya en 2002 sus gestores reconocen la insolvencia de la compañía, el quebranto patrimonial, en un documento confidencial. En el documento se declaran unas pérdidas en 2002 de 89,3 millones. Una realidad que escondían cuando en el documento confidencial afirmaban que "es sencillo detectar que la verdadera situación de insolvencia de la compañía no puede deducirse de sus libros".
En el documento confidencial antes mencionado encontrado en el despacho del responsable de dirección corporativa de Afinsa, Fernando Galindo, figura una anotación manuscrita “25 febrero 2002. Reunión con JAC y EB” (que se refiere a Juan Antonio Cano y Emilio Ballester, ex presidente y ex contable respectivamente). En su página 29 se remata con una lapidaria y significativa frase “Conclusión, enorme quebranto patrimonial. Recursos propios negativos”.
De los activos de Afinsa, prácticamente lo más valioso serían las participaciones de la compañía en empresas del grupo, que fundamentalmente son Oikia Real Estate (87 millones), que concentra los activos inmobiliarios del grupo, y Auctencia (94 millones) a través de que la se posee más del 65% de la participación de la firma estadounidense Escala.
Nueve de las filiales salen mal paradas al otorgarles los administradores concursales un valor cero. Son los casos de Contemporáneo, Doocollect, Domfil, Ipacto.com (la española y americana), M.B. Gems España, Afinsa Portugal, Tubafinsa y Galería Almirante. Así frente a la valoración de Afinsa de la participación de sus filiales de 262, 88 millones de euros la administración concursal las deja en 194,31 millones.
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