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| | | | | Hilando fino Cómo morir de éxito con un llamativo eslogan, por Concha Rubio | | |
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| | | | | | | Un buen eslogan puede catapultar o enterrar a cualquier producto. El problema es cuando la publicidad es demasiado imaginativa, o cuando el consumidor espera mucho más de un simple anuncio. | | |
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08/02/2007 :: 07:54 h. En un momento en el que una gran parte de la población está acostumbrada a sudar en el gimnasio, a pedir ensalada y renunciar a unos tentadores callos para tener un cuerpo escultural (o lo que se consiga), sale Coca-Cola con una bebida que anuncia que quema grasas mientras la bebes. El problema que es según los que lo han probado el empacho al que debes someterte es descomunal para perder apenas medio kilo.
Y es que un buen eslogan puede catapultar o enterrar a cualquier producto. El problema es cuando la publicidad es demasiado imaginativa, o cuando el consumidor espera mucho más de un simple eslogan, y sus resultados no son tan sorprendentes como sugieren.
Ahí está el truco, que debes beber unas tres latas al día de Enviga durante algo más de un mes para lograr reducir algo menos de medio kilo, siempre y cuando no se pase uno con los pasteles o el cocidito. Al menos es lo que aducen los primeros consumidores y demandantes contra Coca-Cola. Morir de éxito es lo que le ha pasado a la bebida quema grasas de la multinacional nada más empezar. En Nueva Jersey le han interpuesto una demanda a la multinacional de la chispa de la vida por publicidad engañosa.
Lo de los bollitos que te hacen volar, los cereales que te convierten en super héroe con una fuerza descomunal e incluso las natillas que por ciencia infusa te dan la habilidad del Ronaldinho de turno ya ha quedado aparcado en el código de autorregulación de la industria alimentaria en España, al que se ha sometido voluntariamente, aunque eso no significa que algunas intenten pasar de soslayo.
Pero no hay nada más demoledor que la prueba del algodón. Mientras Coca-Cola afirma que el consumo de tres latas de Envida harían que un individuo normal, sin sobrepeso, quemase entre 60 y 100 calorías, unos consumidores incrédulos han sometido el producto a un test entre usuarios de Nueva Jersey, y afirma todo lo contrario, y defiende que la bebida provoca una ralentización del metabolismo, y por tanto, se queman menos calorías, y no más.
La norma comunitaria sobre el etiquetado de productos que se está elaborando en Europa puede poner fin a estas situaciones ya que definirá qué atribuciones concretas se pueden publicitar de un producto y cuáles no. Pero además habrá que probar científicamente que es así, y tampoco vale que uno de los ingredientes tengan las propiedades aducidas, sino que el producto en su conjunto las tenga. La norma promete pocos actos de fe y menos de imaginación.
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