| Concha Rubio :: 05/02/2007 :: 08:26 h. La dirección de Afinsa ya era consciente de la insolvencia de la compañía desde 2002 como figuran en documentos internos incautados. En un documento confidencial titulado Análisis de reposicionamiento. Propuesta de línea de actuación de febrero de 2002 se dice “... complementariamente al reequilibrio de la rentabilidad de la actividad ha de resolverse el re-equilibrio patrimonial y la insolvencia empresarial”, según figura en el informe de la Fiscalía al que ha tenido acceso Bolsacinco.
La Fiscalía señala que los responsables de Afinsa eran perfectamente conscientes de la verdadera situación de insolvencia de la compañía, “la que no reflejaba la contabilidad oficial, y muestran su preocupación en numerosos consejos de administración, porque el negocio se les acaba, la pirámide no aguanta mucho más”.
La dirección de Afinsa, con catorce de sus directivos imputados, alega que el desfase patrimonial de la compañía es sólo fruto de la contabilización de su actividad conforme a patrones financieros que no comparten. Sin embargo, sus propios documentos internos revelan que eran conscientes de la situación de insolvencia, algo que tratan incluso en los consejos de administración.
En el documento confidencial antes mencionado encontrado en el despacho del responsable de dirección corporativa de Afinsa, Fernando Galindo, figura una anotación manuscrita “25 febrero 2002. Reunión con JAC y EB” (que se refiere a Juan Antonio Cano y Emilio Ballester, ex presidente y ex contable respectivamente). En su página 29 se remata con una lapidaria y significativa frase “Conclusión, enorme quebrando patrimonial. Recusos propios negativos”.
Ya en el inicio de este documento confidencial encontrado en el despacho del responsable de dirección corporativa se define, como indica el informe de la Fiscalía, lo que es un negocio piramidal. “La situación de partida (rentabilidad y solvencia) es de extrema gravedad, sólo soportada por una necesidad creciente de flujos de tesorería que además agrandan el problema”. Añade que “es sencillo detectar que la verdadera situación de insolvencia de la compañía no puede deducirse de sus libros”.
Pero no es el único documento en el que se reconoce la insolvencia de Afinsa. En otro confidencial incautado en la planta primera de la sede de esta compañía, fechado en abril de 2003 y titulado Afinsa corporación. Estilo de dirección se cita en su introducción: “En el documento se obvia la estructura jurídica de las diferentes compañías, al objeto de incidir en el eje central de responsabilidades para la gestión de la completa y delicada situación empresarial de partida: Importante quebranto patrimonial; Incapacidad para rentabilizar los recursos comprometido de clientes de inversión”.
Por ello en un consejo ejecutivo de Afinsa celebrado en 15 de junio de 2000, el propio Juan Antonio Cano, hoy ex presidente de la compañía, habla de la “necesidad imperiosa de nuevos productos”. Algo que también se recoge en un documento confidencial de mayo de 2005, donde se afirma: “Es necesario iniciar la comercialización de nuevos productos rentables y sin compromiso de recompra para garantizar la viabilidad de la compañía a largo plazo”.
Como afirma la Fiscalía, no es preciso que estalle la "burbuja" -como el auditor de Afinsa se refería a la situación de la compañía- para para exista un delito de estafa, desde luego consumado. "Se produce estafa cada vez que se engana a un inversor ocultando el brutal estado de insolvencia de la entidad", indica la Fiscalía en su informe.
La estafa exigía una puesta en escena aderezada con folletos publicitarios donde Afinsa define sus productos por su seguridad (que afirmaban no fluctúa), su liquidez y el beneficio. Premisas las tres falsas, a juicio de la Fiscalía, ya que los sellos como todos los valores fluctúan; la liquidez sólo era posible en el mercado cerrado de Afinsa, y el beneficio no procedía de la revalorización del sellos, sino de las aportaciones de nuevos inversores.
| |