| Agustín Marco :: 03/11/2006 :: 08:03 h.
Banco Espirito Santo (BES) es una de las entidades financieras más antiguas y de más prestigio de Portugal. La familia Espirito Santo, que inició sus actividades de intermediación bursátil en 1869, participa en gran parte de la industria del país luso, sobre todo desde que la saga recuperó el control de la entidad en 1992 tras un periodo de nacionalización de 17 años.
En España está presente desde 1989, pero realmente comenzó a tomar peso cuando en 2000 compró Benito y Monjardín, una sociedad de valores de las más históricas. Justo tras la compra de este broker, la entidad empezó a registrar fuertes pérdidas que en su día fueron explicadas por la caída de los mercados, pero que ejecutivos de la firma relacionaban con operaciones poco claras con productos derivados.
La adquisición de Benito y Monjardín fue el principio de una apuesta de José Manuel Espirito Santo, presidente del holding, por España. Después hubo compras de otras gestoras de patrimonios y, sobre todo, el nombramiento de directivos de mucho peso para su consejo de administración. Uno de los más destacados fue el Juan Villalonga, ex presidente de Telefónica, que entró en el consejo de Banco Espirito Santo Financial Group en 2001 por un periodo de siete años.
Además, es pública la relación de amistad entre el presidente del holding portugués y el Rey Don Juan Carlos, con el que estableció unos lazos muy cercanos cuando Su Majestad vivió en Portugal tras el exilio de la Casa Real española. Fuentes próximas al banco aseveran que Don Juan Carlos suele hospedarse en las propiedades personales del banquero luso cuando visita el país vecino.
No es la primera vez que BES sufre las investigaciones policiales.
En octubre de 2005, las grandes cuentas de varias entidades bancarias portuguesas, como el BES y el Banco Comercial Portugués (BCP), fueron investigadas por la Fiscalía General de la República (FGR) ante la posibilidad de la existencia de delitos de fraude fiscal y blanqueo de capitales, que han sido denunciados por la Dirección General de Impuestos.
En este proceso, que sigue abierto, uno de los principales puntos de investigación de la Fiscalía y la Policía judicial son las empresas que estos bancos han constituido en el paraíso fiscal de Madeira, particularmente los movimientos de cuentas bancarias realizados por un grupo de empresarios. Un hecho similar al que ahora se investiga en España.
| |