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Caso Estafa Filatélica
Los accionistas de Escala amplían su demanda contra la dirección de Afinsa

Concha Rubio :: 17/10/2006 :: 08:36 h.

La demanda colectiva (class action) de los accionistas de Escala, la filial estadounidense de Afinsa, ha ampliado la base de demandados entre los que ahora figuran la dirección de Afinsa, Juan Antonio Cano, Albertino de Figueiredo y Emilio Ballester. La demanda revela cómo Escala compraba sellos a precios inflados a compañías de la órbita de Afinsa y luego los volvía a vender a precios excesivos a la propia Afinsa.

La demanda presentada el pasado viernes en la corte neoyorquina del distrito sur y a la que ha tenido acceso Bolsacinco, revela cómo se vendieron de forma fraudulenta los sellos del archivo filatélico de la ONU.

La class action, fusionada y subsanada, presentada el viernes amplía el número de demandados al actuar contra Escala, Afinsa, Auctentia (estas dos últimas han controlado entre el 67% y 69% del capital de Escala), Greg Manning (consejero delegado Escala hasta septiembre de 2005), Larry Crawford (director financiero de Escala), Carlos de Figueiredo (director y vicepresidente segundo de Escala), Albertino de Figueiredo (propietario del 50% de Afinsa), Juan Antonio Cano (propietario del 49% de Afinsa), Emilio Ballester (director de Escala y jefe de finanzas de Afinsa).

También figuran como demandados Esteban Pérez (director de Escala), José Miguel Herrero (nombrado presidente y consejero delegado de Escala en septiembre de 2005), Anthony Bongiovanni (director y jefe de tecnología de Escala), y los directores de Escala Greg Roberts, Scout S. Rosenblum, James Davin y Mark Segall. Además también engrosa la class action como demandado Amper, Politziner & Mattia, la firma auditora de Escala.

La demanda colectiva estadounidense señala que “Escala compraba sellos a entidades controladas por los demandantes Juan Antonio Cano y Albertino de Figueiredo, a unos precios que eran sustancialmente más altos que los precios de mercado y que a su vez los vendía a Afinsa a unos precios artificialmente inflados”.

Entre las compañías de las que se nutría Escala para comprar sellos destaca Filasyl, una firma “creada con el único propósito de vender sellos a la filial de Escala Central de Compras (CdC) a precio inflados que luego volvería a vender a Afinsa a precios excesivos. Durante el periodo de la class action (5 septiembre de 2003 a 8 mayo de 2006), Ramón Soler habría establecido la compañía para ser utilizada como una fuente de sellos para vender a Central de Compras. Soler habría obtenido de Escala y CdC como asesor 200.000 dólares por año. Filatelia Casañas sería otra parte relacionada que habría vendido sellos a Escala, según la demanda americana.

En la demanda se narra cómo se vendieron en el segundo trimestre de 2003 los sellos de los archivos filatélicos de las Naciones Unidas. El demandado Greg Manning sabía que el 90% de esos sellos tenía un pequeño o ningún valor de mercado. Y que sólo el 10% del lote de los 2.827 sellos que lo formaban eran exclusivos y de gran valor, por lo que fueron vendidos por Escala en una subasta en noviembre de 2003, por un monto aproximado de 1,25 millones de dólares. “Basada en los precios de la subasta, Escala fijó el valor para el resto del 90% de los sellos del archivo de las Naciones Unidas y los vendió a un precio excesivo a Afinsa”, indica la demanda.

En la demanda se aporta y menciona la carta en la que ex contable de Afinsa, Emilio Ballester, recuerda al presidente de la compañía. Juan Antonio Cano, la operativa fraudulenta y que reprodujo Bolsacinco en su integridad. En concreto menciona dos frases de Ballester “me vengo ocupando de los muertos de la compañía” y que había estado ocupando resolviendo las papeletas de Afinsa.

Manipulación de catálogos

La demanda colectiva sostiene que Afinsa y Escala inflaban los precios de los sellos al tener catálogos preparados bajo su dirección en los que figuraban sellos con escaso o ningún valor de mercado a unos precios inflados. De hecho según el documento había catálogos preparados en exclusiva para Escala y Afinsa que no se hacían públicos. La compañía mantenía acuerdos con Brookman, Barrett and Worthen, una editora de catálogos que habría inflado los precios de valoración de los sellos que tenían poco o ningún valor de mercado, según figura en el demanda.

Ayer sólo el despacho de abogados Osorio & Asociados, quien instó el concurso de acreedores de Afinsa tenía conocimiento del contenido de esta demanda, mientras la administración concursal aún no había obtenido información al respecto, según distintas fuentes consultadas. El proceso estadounidense podría durar como mínimo un año y como máximo tres.



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