| Concha Rubio :: 13/10/2006 :: 08:24 h. Afinsa podría sufrir su auténtico viernes 13 de película. Precisamente este viernes se ha iniciado en Estados Unidos el proceso contra Escala, su filial que cotiza en el Nasdaq, a través de las demandas colectivas (class actions) presentadas por más de 20 despachos. Los accionistas de Escala, que han perdido cerca del 83% del valor de sus acciones, podrían cobrar íntegramente su deuda por delante de los clientes españoles, ya que si se personaran en la causa española, su deuda prevalecería sobre el resto de los acreedores al ser considerada crédito contra la masa.
Si los accionistas de Escala solamente reclamaran la pérdida de valor de sus acciones debido a la operativa fraudulenta de la matriz, Afinsa, podría solicitar cerca de 700 millones de dólares. Pero hay que recordar que generalmente las multas de este tipo de juicio suelen ser ejemplarizantes, con lo cual la reclamación podría ser muy superior. Si se personan en la causa española podrían conseguir que la justicia española les reconociera sus deudas que serían consideradas crédito contra la masa, cobrarían los primeros y sin quitas.
En el proceso que comienza este viernes con la presentación de la class action consolidadas y subsanadas, las demandas contra Escala Group y algunos de sus directivos se fundamentan en que el modelo de la compañía está basado en un fraude ya que Afinsa sobrevaloraba el inventario de sellos para atraer a inversionistas. Aducen que Afinsa pagaba a sus inversionistas con el dinero de los nuevos clientes que captaban, lo que pone de manifiesto la existencia de un negocio piramidal.
Además sostienen que los rendimientos de Afinsa fueron generados con actividades fraudulentas y que la compañía carecía de controles internos adecuados y que en consecuencia los estados financieros de la empresa eran materialmente falsos y engañosos. El valor de Escala en bolsa, sus acciones cotizan en el índice Nasdaq, pasó de los 800 millones de dólares a los 131 millones al cierre de ayer, un 83,6% menos desde que saltó el escándalo el pasado 9 de mayo.
Las class action que existen en Estados Unidos, que supone un ejercicio individual de acciones de interés colectivo, permite que representantes de los afectados pueden hacer valer derechos colectivos y donde la sentencia firme beneficia a todos los interesados, inclusos aquellos que no han sido parte en el proceso.
En el proceso de presentación de la class action que se inició el pasado viernes y que coordina el buffete Kaplan Fox, se presentó entre las pruebas la carta del ex contable de Afinsa, Emilio Ballester recuerda al presidente la compañía. Juan Antonio Cano, la operativa fraudulenta de la compañía.
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