|
|

|
| | | | | Hilando Fino El cazador cazado, una historia de espías, por Concha Rubio | | |
|  | |
| | | | | | | La empresa de detectives Winterman Solvimar vuelve a salir a la luz pública. Antes por Metrovacesa y ahora por Afinsa. | | |
|
10/10/2006 :: 09:18 h.
Cualquiera podría pensar que las historias de espías pertenecen más a la época de la guerra fría que a los tiempos actuales. Pero una metedura de pata por un lado y la mala suerte por la otra han dejado en evidencia y al descubierto, una vez más, a la agencia de detectives Winterman Solvimar, que se dedica a eso, a seguir a sus presas para sacar la información que otros le han pedido.
En Metrovacesa les pilló presuntamente el servicio de seguridad del presidente intentando poner micrófonos en el coche de Joaquín Rivero, y en Afinsa se han tenido que retratar ante la Audiencia Nacional, donde una indiscreta carta se ha colado entre la documentación que forma parte de la instrucción del caso y ha quedado al descubierto su actividad y para quién trabajaban.
Afinsa en una rocambolesca operación, más propia de un guiño de cara a la galería, que por un sincero interés de hacer las cosas bien, rompió con el que fuera durante años su proveedor en exclusiva de sellos, Francisco Lázaro Guijarro. El enfado fue a más, con notario y burofax de por medio y hasta solicitó su salida de la asociación filatélica Aseci.
Pero quería saber más, por lo que contrató a la empresa de detectives Winterman para que investigara la identidad de los proveedores de Guijarro. A los chicos de Winterman, Guijarro les debió de dar esquinazo, eso o los sellos los fabricaba en su garaje, porque al final los espías tuvieron que recurrir a una carta solicitando ayuda a la propia Afinsa.
Esa misiva es en la que se retrata una casa de espías. Si bien es cierto que la habilidad y discreción de un detective valen su peso en oro, en este caso a Winterman se le han caído los palos del sombrajo. En la carta que Borja Albert, de la agencia de espías, dirige a la compañía filatélica desvela uno de sus secretos para marcar a sus sospechosos, el señuelo.
Albert le pide a Afinsa que realice un pedido importante de sellos a Guijarro para poder seguirle y así descubrir quienes son sus proveedores. La carta ha quedado a descubierto en los papeles, pero ¿y los proveedores, existían realmente?
| | |
|  | | |
|
|
|
|
|