| Concha Rubio :: 21/09/2006 :: 08:04 h.
Coca-Cola quiere adaptarse a los nuevos consumidores y prepara el lanzamiento de dos productos destinados a los dos colectivos de inmigrantes más numerosos en España, marroquíes y ecuatorianos. La compañía realiza en la actualidad dos pruebas piloto en Madrid y Barcelona para definir cual de los productos sacará definitivamente a la venta en octubre en el mercado español.
Coca-Cola lleva un tramo de camino de regalo, ya que realiza los test sobre la base de productos y sabores existentes en la cartera de la multinacional en estos dos países. La política de la firma le ha llevado a contar con diferentes productos en cada mercado en función de los gustos de los consumidores.
En Ecuador, la compañía cuenta con dos productos muy específicos de los gustos ecuatorianos como son Fioravanti, un refresco que la multinacional compró en 1991, y que cuenta con más de cien años de existencia. Con un sabor a manzana y fresa, la marca es la bebida favorita de los ecuatorianos.
Además también destaca Inca Kola, muy aclamada en Perú, tanto que es conocida en el país como la bebida nacional. El producto lo desarrolló una familia inglesa inmigrante que residía en Lima, posicionándose rápidamente como la número uno en ventas. La marca Inca Kola es propiedad de Corporación Inca Kola Perú, que desde 1999 tiene un acuerdo de joint-venture entre Coca-Cola y la familia Lindley, dueña de Corp Inca Cola. Inca Kola se vende en Chile, Ecuador, Perú y en los Estados Unidos.
En Marruecos, la multinacional cuenta con la marca Sunfill, un zumo de naranja para disolver que se comercializa en muchos otros países africanos, indios y en Estados Unidos. Una de las claves de su penetración en estos mercados es su larga caducidad y comodidad de conservación así como la variedad de sabores que ofrece, desde manzana, piña, mango, pasando por la vainilla.
Coca-Cola fabricará los dos productos que testa en la actualidad en Madrid y Barcelona en las plantas de sus embotelladotes españoles. Precisamente, esta es una de las claves del negocio ya que en la actualidad las bebidas que se comercializan en España para estos colectivos de población salen muy caras en comparación con el precio a los que los nativos las están comprando en sus propios países. Por ejemplo una cadena de supermercados tuvo que retirar de sus estantes una de las bebidas para este colectivo, Cola Tropical, debido a que su precio era hasta dos veces superior al de una Coca-Cola de dos litros.
El coste del transporte y la pérdida por caducidad de estos productos son una de las rémoras que tiene el desarrollo de este mercado, y aunque hay importadores especializados, comprarlos aquí salen excesivamente caros para el colectivo de emigrantes residente en España, cuyo objetivo es ahorrar para mandar dinero a sus familias en sus respectivos países.
Cada vez más las estanterías de híper y súper están más llenas de productos para inmigrantes, pero alternativamente éstos últimos ha puesto en marcha sus propias tiendas a precios sensiblemente inferiores a los de las medianas y grandes superficies. La versión en yogures la acaba de sacar al mercado Central lechera Asturiana con su marca Orígenes adaptando los sabores para clientes chinos, indios, griegos y latinoamericano.
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