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Hilando Fino
Los dueños de Afinsa, más celosos con sus finanzas personales que con las de la empresa
  
Deja helado comprobar el arsenal de dinero en efectivo, obras de artes y objetos de lujo que tenían los directivos de Afinsa en sus casas

13/09/2006 :: 08:37 h.

Los documentos que hoy publica Bolsacinco dan una clara idea de cómo los dos dueños de Afinsa (Juan Antonio Cano Cuevas y Albertino Figueiredo) administraban con mucho más celo las finanzas de sus casas -con el dinero que recibían de Afinsa, que entre sueldo y dividendos superaba el millón de euros al año-, que las de su empresa con más de 190.000 clientes y que ha acabado en los juzgados con un desfase patrimonial de 2.185 millones de euros.

Lo cierto es que para la inmensa mayoría es mucho más difícil administrar la propia casa -que cuadren las cuentas y llegar a fin de mes sin rozar los números rojos-, que las de una empresa con 190.000 clientes que aportan dinero en efectivo para lograr una rentabilidad prometida y lo dejan “en depósito” durante años. Cualquiera que viera lo que los inspectores de Anticorrupción y de la Agencia Tributaria encontraron en las casas de Cano y Figueiredo podría haber deducido que se trataba de empresarios cuya salud económica era un fiel reflejo de la empresa de la que son propietarios.

Toda una profusión de obras de arte, Miró, Picasso, ediciones limitadas de Baroja -sólo en la casa de Cano había más de cincuenta piezas-, de coches de lujo, grandes sumas de dinero en paquetes de billetes de 500 euros. No es lo que se dice calderilla pero cada uno gasta en función de los que gana. Nada que objetar si lo hubieran ganado honradamente, porque millonarios, como las meigas, hay los.

Pero Afinsa no gozaba de esa salud económica, de hecho nunca la debió de tener, ya que como dice el fiscal, Afinsa “no es sino un negocio tipo piramidal, carente de lógica y abocado al fracaso (…) Se ha diseñado una trama defraudatoria destinada a la búsqueda de inversores a los que se aseguraban una alta rentabilidad”

Una pregunta que me asalta: ¿cuántos planes tenían suscritos los dos accionistas de Afinsa como prueba de que el negocio funcionaba? Los efectivos de la Audiencia Nacional no han encontrado nada en la casa Juan Antonio Cano, ni tan siquiera un sello, sólo en la casa de Figueiredo queda constancia de un contrato CIT Portugal.

¿Tan poca confianza tenían en el negocio de los sellos que le habían hecho millonarios? ¿O es que jugaban con cartas marcadas y, por supuesto sabían dónde iban a parar los ahorros depositados en Afinsa? Lo cierto es que si no llega a saltar la chispa, hubiera seguido su prole con el negocio, así al menos lo habían acordado ambos accionistas en el Protocolo de Familias Figueiredo y Cano, elaborado por el bufete Cuatrecasas.

Inventario detallado de todo lo que se encontró en sus viviendas

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