| Agustín Marco :: 27/03/2006 :: 07:53 h. Grifols trabaja ya a fondo en intentar volver a los mercados de capitales en los próximos meses. El grupo ha retomado una operación que siempre ha estado encima de la mesa y que ahora le servirá para recomprar a Morgan Stanley acciones preferentes por valor de 265 millones. Los responsables del grupo catalán consideran que su situación es mucho mejor que cuando intentarán la colocación en 2004.
En realidad, el grupo ha cambiado mucho, tanto en sus cifras de ventas, la dimensión geográfica de su facturación y su situación de deuda, que el pasado año se redujo en 90 millones de euros. Nuria Pascual, directora financiera de Grifols, asegura que el negocio en Estados Unidos ha ido muy bien tras la compra de varios activos años atrás. De hecho, de los 524 millones de facturación del grupo, 149 se generaron al otro lado del Atlántico, con un crecimiento del 62,4%, frente al 11,3% registrado en España.
Otro de los aspectos queha cambiado el balance de Grifols es el periodo de cobro de sus productos. La entrada en vigor de una ley de morosidad de las administraciones públicas les permite cobrar ahora sus ventas en un plazo medio de 70 días, en lugar de hasta los dos años de plazo que se alargaban antes los pagos. Esa situación le obligaba a la compañía a endeudarse más de lo debido y a pagar unos gastos financieros que el pasado año ya se redujeron a la mitad.
El nivel de deuda respecto a los recursos propios es ahora de 2,75 veces, por debajo de las tres veces de media del sector. Una situación que Pascual considera que será muy recibida por los inversores. La próxima salida a bolsa sólo irá destinada a inversores profesionales, ya que desde Grifols se estima que su perfil es más adecuado para fondos de inversión especializados en esta industria que para particulares que quizás tengan muchos más problemas para valorarla.
El objetivo de la salida a bolsa
El fin de la salida a bolsa es financiar el crecimiento del grupo, que el pasado año ganó 38,5 millones de euros, un 98,4% más. Aunque desde la compañía se asegura que no tienen ningún plan de adquisición inmediato, si reconocen que están rastreando el mercado en todo momento por que su objetivo es crecer. Grifols es el cuarto grupo mundial de hemoderivado, por detrás de Baxter, ZLB Behring y Talecris.
La salida a bolsa servirá para recomprar a Morgan Stanley las acciones preferentes sin derecho de voto por valor de 265 millones de euros que el banco estadounidene aportó el pasado año cuando Grifols llevó acabo una significativa reestructuración accionarial. Ese dinero le sirvió para comprar a Banco Santander y a Deutsche Bank sus participaciones en Grifols a un precio marcado de antemano en unos acuerdos parasociales.
Morgan Stanley, cuyos fondos se hicieron también con el 25% del capital, seguirá en Grifols una vez el grupo cotice en bolsa. Según asegura la compañía, el banco americano tiene vocación de permanencia y continuará en el consejo de administración.
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