|
|

|
| | | | | Mercados Ganar En bolsa: Aprovecha las ineficiencias del mercado para invertir | | |
|  | |
| | 27/12/2005 :: 08:29 h. Una de las primeras cosas que suelen enseñar en las escuelas de economía es que los mercados financieros son eficientes. Esta afirmación no es del todo cierta ya que los mercados no tienen una eficacia del 100%, aunque si bien es cierto que está entre sus objetivos llegar a conseguirla. Sin embargo, son esas pequeñas ineficiencias las que permiten que existan oportunidades de arbitraje, es decir, que el inversor pueda llegar a comprar un bien a un precio determinado para después venderlo a un precio mayor y obtener así cierto beneficio.
| CAPÍTULO 20. ESTRATEGIAS DE ARBITRAJE |
| "COMO
SI FUERAS GEORGE SOROS" |
Si compro un activo a 10 euros y lo vendo de forma inmediata a 15 euros, los 5 euros de diferencia son mi beneficio de arbitraje. Este beneficio deberá ser suficiente para cubrir los posibles gastos de intermediación, de financiación u otros que pudiera tener la operación, de lo contrario no me compensaría realizar la compra porque estaría acumulando pérdidas.
Existen varios tipos de arbitraje:
1. Un mismo activo, dos mercados: se da cuando podemos arbitrar con el precio del mismo activo en dos mercados diferentes. Por ejemplo, en agosto de 2000, las acciones de Terra cotizaban tanto en el mercado estadounidense como en el español. Los títulos de esta compañía comenzaron a perder terreno en Estados Unidos antes que en España. Era un buen momento para los inversores ya que durante un breve período de tiempo, las acciones de Terra se podían comprar en Estados Unidos a 39,5 dólares y venderse en España a 45,94 euros, lo que suponía una ganancia del 2,5%. En estos períodos de arbitraje, que duran muy poco, el inversor tiene que calcular si merece la pena correr con los gastos del traspaso de acciones de Terra de Estados Unidos a España y ver si los costes de intermediación y las comisiones por cambio de divisa no se comen su beneficio.
2. Dos activos distintos, un mismo mercado: se da cuando la ineficiencia de un mismo mercado afecta a dos activos distintos generalmente ligados entre sí. Continuamos con el ejemplo de Terra, que había anunciado la adquisición de Lycos en mayo de 2005 aunque la ampliación de capital para absorber la compañía no se produjo hasta agosto. A partir de ese momento, las acciones de Lycos se podían canjear por 2,15 acciones de Terra. En esta situación, yo compraría títulos de Lycos a 68 euros con la esperanza de poder vender las 2,15 acciones de Terra que me darán a cambio de mi acción de Lycos por un importe total de 85 euros cuando se complete el canje de la operación. Entonces la ganancia sería del 25%.
Sin embargo esta operación presenta un problema para los inversores ya que la ineficiencia que existe en este tipo de canjes no puede mantenerse el suficiente tiempo como para que el canje de las acciones de Lycos por las de Terra salga rentable, es decir, que se corre el riesgo de que, en el momento del canje, las acciones de Terra hayan bajado y al multiplicar su precio por 2,15 es posible que obtenga mucho menos que los 85 dólares que había calculado en un principio.
Pero este problema tiene una fácil solución. Se trata de vender acciones de Terra en descubierto (pidiéndolas prestadas para después recomprarlas más baratas cuando se complete el canje) al mismo tiempo que compro Lycos a 68 dólares el título. De esta forma cubro el riesgo de una posible caída de Terra y, por tanto, de una posible pérdida.
En el arbitraje puro y duro, el inversor compra una serie de bonos de una compañía, que le darán intereses durante un tiempo pero que luego pasarán a convertirse en acciones de esa misma empresa que podrá vender a un precio superior. Se trata de una inversión muy atractiva para la que es necesario realizar una doble apuesta:
1. Comprar bonos convertibles de una determinada empresa.
2. Vender en descubierto (pidiendo prestadas las acciones) los títulos de la compañía.
De esta forma, nuestro beneficio se duplicará ya que por un lado cobraremos los intereses de los bonos convertibles y, por otro, como la empresa tiene problemas económicos sus acciones cotizarán a la baja y podré recomprar las acciones que vendí en descubierto mucho más baratas.
En caso de que la empresa se declarase en quiebra, el bonista cobraría antes que el accionista.
De este tipo de inversiones podemos concluir que el arbitraje es bastante complicado y que no puede hacerlo cualquiera ya que requiere un completo estudio de la compañía y sus valores. Además, esta estrategia no es válida por mucho tiempo ya que el tiempo del canje o arbitraje suele ser mínimo.
| PRÓXIMA ENTREGA: CAPÍTULO 21.
ESTRATEGIAS EVEN DRIVEN |
| (BASADAS
EN ACCIONES CORPORATIVAS) |
| | |
|  | | |
|
|
|
|
|